La relación entre calidad, precio, y tiempo que ofrece grabar con una DSLR es excelente y ha supuesto toda una revolución desde que salió a la venta la Canon 5D. Pero no todo son ventajas, uno de los problemas de este tipo de cámaras es que el formato de video de salida es H.264, un formato que a pesar de sacar muy buena calidad está muy comprimido y no vale para editar a nivel profesional. Es por eso que cuando se importa el material grabado al ordenador para editar hay que convertirlo a ProRes o cualquier otro formato intra-frame (con la información completa en cada frame).

Si no hay mucho material grabado este proceso puede ser una excusa para tomarte un café, pero si tienes más de 500Gb de material es algo que puede llevar varios días en convertir. Es aquí donde entra el Ninja, un dispositivo que se conecta por HDMI a la cámara y, a parte de servir como monitor, permite grabar directamente en ProRes HQ y almacenarlo en su HDD o SSD en lugar de en la tarjeta de memoria.

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